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fallecimiento de un hermano soltero

Fallecimiento de hermano soltero, ¿quién hereda?

Cuando una persona fallece y tiene hijos, a nadie se le escapa que serán sus hijos los herederos de todo o casi todo lo que tuviera, pero, ¿qué ocurre si la persona que fallece es soltera o divorciada o si no tiene hijos? ¿Quiénes serán sus herederos?. Este es un caso que se puede presentar, por ejemplo, ante el fallecimiento de hermano soltero.

Antes de contestar estas preguntas y ver las diferentes situaciones con las que nos podemos encontrar, vamos a definir algunos conceptos que nos ayudarán a entender mejor cómo se reparte una herencia.

Quiénes son los herederos forzosos

La ley identifica a una serie de personas, que guardan relación familiar con la persona fallecida, como herederos forzosos.

Un heredero forzoso es aquella persona a la que la ley le asigna una parte de la herencia del fallecido, llamada herencia legítima, y de la que éste no le puede privar.  

Según el Código Civil, los herederos forzosos son:

  1. En primer lugar, los hijos y descendientes.
  2. A falta de los anteriores, los padres y ascendientes.
  3. Por último, el cónyuge en la forma y medida que establece el Código Civil.

Si nos centramos en el supuesto del fallecimiento de hermano soltero, para saber quienes son sus herederos forzosos tendríamos que ver si tiene hijos, puesto que en caso de tenerlos estos serían la prioridad, de no tener descendientes, los herederos forzosos serían sus padres o abuelos y de no vivir ninguno de ellos, no existirían herederos forzosos.

El hecho de que no existan herederos forzosos no quiere decir que nadie herede, en este caso en el que no hay descendientes, ni ascendientes vivos y tampoco existe cónyuge al ser soltero e incluso siendo divorciado, los que serían llamados a heredar serían los colaterales, es decir, los hermanos o sobrinos en caso de que estos estuvieran fallecidos con anterioridad.

La importancia del testamento

El testamento es el documento por el que una persona deja expresada su última voluntad para el destino de sus bienes y todo su patrimonio tras su fallecimiento. No es un documento obligatorio, pero sí muy recomendable ya que siempre facilita los trámites a realizar para el reparto de la herencia cuando alguien fallece.

En el supuesto que estamos tratando además es primordial, ya que nos podemos encontrar ante una persona sin descendientes ni ascendientes por lo que no tendría herederos forzosos y por lo tanto no habría legítima que respetar. Ante esta situación es muy diferente si nos encontramos con testamento o no del fallecido: si no existe testamento, serán llamados sus colaterales a heredar, pero si hay testamento, nos podemos encontrar con que la herencia es entregada a terceras personas que incluso pueden no tener ningún vínculo familiar con el fallecido y sus hermanos no tendrían derecho alguno sobre la herencia.

fallecimiento de un hermano soltero

Para saber si hay testamento o no de un hermano, es suficiente con acudir al Registro Civil con el certificado de fallecimiento y solicitar un Certificado de Últimas Voluntades. Esta solicitud puede hacerse a partir de los 15 días tras el fallecimiento y en él podremos comprobar si el fallecido otorgó en vida testamento. En caso afirmativo, alguno de sus colaterales con su documento de identidad y el certificado de fallecimiento tendrá que ir a la notaría que aparezca en ese certificado y solicitar una copia del testamento del fallecido. Hay que aclarar que podemos encontrarnos frente a una negativa por parte de la notaría para hacernos entrega de la copia, cuando esto suceda, lo normal es que no aparezca en el testamento el colateral solicitante como heredero y por eso se niega a entregarle la copia.

¿Quién hereda en caso de fallecimiento de hermano soltero?

Son muchos los casos que podemos encontrar, pero vamos a intentar resumir los más comunes partiendo de que fallece un hermano soltero o divorciado legalmente y no ha dejado testamento:

  1. Fallecimiento de hermano soltero con hijos: heredarían sus hijos la totalidad del patrimonio.
  2. Fallecimiento de hermano soltero sin hijos y con ascendientes vivos: si sus padres o abuelos viven a falta de los primeros, serían estos los que serían llamados a heredar.
  3. Fallecimiento de hermano soltero sin hijos, sin ascendientes vivos: en este caso no existen los herederos forzosos y al no haber testamento se llamarían a heredar a sus colaterales (hermanos o sobrinos si los primeros hubieran fallecido previamente). Podemos encontrarnos con diferentes situaciones que pasamos a detallar:
    1. Todos los hermanos son de doble vínculo, es decir, del mismo padre y de la misma madre y todos están vivos: en este caso, todos los hermanos heredarían a partes iguales.
    2. Todos los hermanos son de doble vínculo, pero alguno ha fallecido: al fallecer un hermano, pasarían a ser llamados a la herencia también los sobrinos descendientes de ese hermano. La herencia se repartirá en tantas partes como hermanos haya y la parte del hermano fallecido se repartirá a partes iguales entre sus sobrinos, salvo que ese hermano fallecido hubiera dejado testamento en cuyo caso se hará conforme a lo indicado en el testamento con la parte que le corresponde.
    3. Concurren hermanos de doble vínculo con medio hermanos (sólo de padre o madre): en este caso, los hermanos de doble vínculo heredarían el doble que los hermanos que sólo son de padre o madre.
    4. Todos los hermanos son de padre o madre: en este caso heredarían todos a partes iguales.
    5. Todos los hermanos están fallecidos y sólo concurren sobrinos: en este caso se repartirá entre los sobrinos a partes iguales independientemente de que un hermano tuviera 3 hijos y otro sólo 1, al ser todos sobrinos, todos recibirían la misma parte de la masa hereditaria.
  4. Fallecimiento de un soltero sin descendientes, ni ascendientes vivos ni hermanos: En el caso de que no haya ningún familiar con derecho a heredar y tampoco exista testamento, sería el Estado el que recibiría el patrimonio del soltero fallecido. Una vez que el Estado reciba la herencia la repartirá en tercios iguales: uno a favor de instituciones benéficas municipales, otro a favor de instituciones benéficas provinciales y el resto a favor de la deuda pública (salvo que en el Consejo de Ministros se acuerde otro destino para este tercio).