Testamentaria

PODERDANTE

Poderdante y apoderado: qué es y cuáles son sus obligaciones y derechos

Contenido revisado por Esther Ramos. Graduada en Administración y Dirección de Empresas. Experta en liquidación de herencias y sucesiones. Especialista en derecho de sucesiones, planificación del patrimonio hereditario y mediación hereditaria.

Hoy hablamos del poderdante y del apoderado, dos elementos clave en ciertas gestiones notariales, que tienen sus derechos pero también sus obligaciones. En gran parte de los casos se desconocen las implicaciones de figurar como uno u otro, por eso, queremos ayudarte a despejar todas tus dudas al respecto.

En este artículo vamos a explicar dos partes importantes en el poder notarial: La figura del poderdante y del apoderado. Es muy importante tener claras las implicaciones de cada uno de ellos y otra información relevante, ya que nos va a ayudar a saber en qué lugar nos toca posicionarnos, según si somos quienes otorgamos derechos o quienes los recibimos.

Qué es ser Poderdante: qué implica esta figura

El poderdante es la persona que otorga poder a otra persona para representarlo en su nombre, tanto si estamos hablando de un acto general o de actos especiales. Hay que distinguir bien entre ambos, ya que, mientras que el primero es el que comprende todos los negocios del poderdante, por su parte el segundo solo incluye algunos en concreto.

Dicho de un modo más sencillo: el poderdante es quien autoriza a un «representante» con un propósito. Por ejemplo, si necesitas hacer una transacción, pero no vas a poder estar presente, puedes pasarle la facultad de representarte a un tercero. Tú actuarías en este caso como poderdante.

Qué es ser apoderado: obligaciones y derechos

El apoderado es la persona que recibe las facultades que el poder otorga para representar al poderdante. El apoderado actúa como representante, es decir, acude actúa en nombre de otras personas.

APODERADO

Hay que tener en cuenta que el apoderado tiene algunas obligaciones. Para despejar dudas, te las enumeramos a continuación. El apoderado debe:

  • Actuar con lealtad, es decir, no extralimitarse ni usar el poder para otros fines de los pactados tergiversando así el propósito del apoderamiento.
  • Ser mayor de edad y plenamente capaz de cumplir lo que se le pida personalmente.
  • Ejercer su función cuando se le necesite, cuando existan motivos de enfermedad del poderdante o cuando este no pueda acudir físicamente por motivos de distancia.
  • Ejercer los derechos específicamente otorgados por el poderdante sin extralimitarse.
  • Proteger los derechos del representado.
  • Ser capaz de demostrar que sus acciones tienen una justificación ante el poderdante.
  • Disponer del Poder o copias del mismo para acreditar sus acciones frente a terceros y ejecutar así los negocios correspondientes.

Sobre el poder notarial: un concepto relacionado que también debemos conocer

El poder notarial es un poder que se otorga pero que no implica una obligación, sólo la capacidad de actuar. De todos modos antes de otorgar el poder es recomendable preguntar al Notario qué tipo de poder es necesario para las determinadas acciones que se pretendan ejecutar, para que el Notario juzgue y recomiende que tipo de poder es el apropiado (poder general o poder especial).

Esto nos puede servir, por ejemplo, en los casos de defunción de un familiar. Tener claros los conceptos básicos es muy importante en este tipo de temas.

Conclusiones sobre el poderdante y el apoderado

En resumen, podemos concluir de un modo rápido que el poderdante es quien otorga derechos de representación y el apoderado es quien los asume. Son dos figuras claves en ciertos procesos, como el de la testamentaría. Conocer sus derechos y obligaciones es el primer paso para entender este tipo de procesos y ejecutarlos de la mejor manera posible.

Referencias:

https://repositorio.uceva.edu.co/handle/20.500.12993/3244

https://heinonline.org/HOL/LandingPage?handle=hein.journals/tulr36&div=10&id=&page=