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Cómo tributan las acciones heredadas

¿Alguna vez te has preguntado cómo tributan las acciones heredadas? Es un tema que puede ser algo complejo, por eso, en este artículo queremos ayudarte a despejar tus dudas.

Dentro de la diversidad de bienes que pueden heredarse de una persona fallecida se encuentran las acciones, pero ¿cómo tributan las acciones heredadas?

Descubre cómo tributan las acciones heredadas

En primer lugar, es importante conocer que cuando una persona acepta su herencia (ya sea por ser herederos forzosos o por otro motivo), no sólo está aceptando los bienes que le corresponden sino la responsabilidad fiscal que exista sobre ellos.

 Cuando heredas acciones, debes saber que la adquisición como tal no debes declararla en la declaración de la renta puesto que ya se ha declarado dentro de la masa patrimonial por la que se ha liquidado el impuesto de sucesiones.

Sin embargo, si se trata de acciones con derecho a dividendos, todos aquellos dividendos que se hayan cobrado desde la fecha de fallecimiento, sí hemos de declararlo en el IRPF de cada año.

Además, si hubiera algún dividendo dentro del mismo ejercicio fiscal que hubiera cobrado ya el fallecido, debería de declararse en la renta del fallecido si estuviera obligado a presentar la renta o quisiera presentarse voluntariamente, hecho del que no se percatan la mayoría de los herederos.

Tipos de acciones

Existen varios tipos de acciones, lo que afecta a su valoración, tributación y venta en caso de que se desee. Por eso es recomendable buscar asesoramiento profesional para evitar incidencias.

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CRÉDITOS: Imagen de Lorenzo Cafaro en Pixabay

Determinar la valoración de las acciones es lo más importante ya que en base a eso se calcula la base por la que se liquidará el impuesto de sucesiones. Para conocer el valor real de la acción a fecha de fallecimiento tendríamos que diferenciar los siguientes tipos de títulos:

  • Acciones que cotizan en bolsa: el valor será la cotización de la acción a fecha de fallecimiento.
  • Acciones que no cotizan en bolsa y pertenecen a sociedades auditadas: será el valor teórico del último balance aprobado.
  • Acciones que no cotizan en bolsa y pertenecen a sociedades no auditadas: será el mayor valor entre el nominal y el teórico recogido en el último balance aprobado o el valor de capitalizar al 20% el promedio de los beneficios obtenidos en los 3 últimos ejercicios económicos de la empresa.

Cuando las acciones van a ser heredadas por varias personas, es recomendable realizar un reparto de las acciones por lotes individuales para cada heredero frente a la opción de heredar una parte indivisa de una misma acción ya que esto limita la operatividad para cualquier movimiento que se vaya a realizar (de compra o venta) puesto que se necesita la aprobación de todos los titulares.

Cómo vender las acciones heredadas

Si se tiene intención de vender las acciones heredadas, debemos de tener en cuenta la posible ganancia o pérdida patrimonial que obtendríamos con la operación, ya que en caso de beneficio estamos obligados a declararlo y tributar por ello.

Para calcular esa ganancia/pérdida debemos de hallar la diferencia entre el valor de transmisión y el de adquisición.

  • Valor de transmisión: es el valor al que se venden las acciones menos los gastos de la operación de venta.
  • Valor de adquisición: es el valor de esas acciones a fecha de fallecimiento del causante de la herencia (el que se declaró en la escritura de aceptación de herencia) sumándole los gastos asociados a esa adquisición como pueden ser los de la escritura o el impuesto que se pagó por heredarlas.

A groso modo, si hemos adquirido unas acciones por herencia con un valor de 3 euros y pasado un tiempo las hemos vendido con un valor de transmisión de 4,50 euros, hemos obtenido una ganancia patrimonial de 1,50 euros por acción. Por este beneficio tendremos que tributar en el IRPF.

Un dato a tener en cuenta es que la plusvalía que ya tuviera acumulada las acciones antes de que se heredaran se pierde, no habrá que pagar impuestos por ello. Es lo que se conoce como la plusvalía del muerto. Es decir, si el fallecido adquirió las acciones en su momento por 2 euros, ese euro de beneficio que tenían las acciones ya de ganancia cuando las heredas no tributa puesto que para ti el valor cuenta desde la fecha de fallecimiento y no de adquisición inicial.

Otra situación diferente ocurre cuando el fallecido deja las acciones en usufructo a su cónyuge. En este caso, el resto de los herederos obtendrían la titularidad de las acciones (la nuda propiedad) y no tendrían que tributar por los dividendos puesto que sería la cónyuge la que los cobraría mientras viva y la que estaría obligada a declararlos en la renta.

Imagen de portada | CRÉDITOS: William Iven en Pixabay